jueves, 1 de marzo de 2012

EL CUERVO EN LA MÚSICA

Muchas bandas y cantantes fueron influenciados por el poema El Cuervo (The Raven) de Poe. Podemos mencionar a The Cure, Diamanda Galás, Sopor Aetemius & The Ensamble of Shadows, Ópera IX, los alemanes Grave Digger, Bob Dylan Silvio Rodríguez, Vox Crows. Indudablemente, el gran disco homenaje a Poe fue «Tales of Mistery and Imagination» de Allan Parson Project del cual rescatamos el tema: «The Raven» (versión en castellano):

El reloj dio la medianoche/ Y a través de mi dormir/ Oí unos golpecitos en mi puerta/ Me miró, pero no estaba en la oscuridad/ Y, entonces, se volvió una vez más en el interior//

Para mi asombro/ Allí estaba un cuervo/ La sombra de quién colgaba sobre la puerta de mi/ Luego, a través del silencio/ Se habló una sola palabra

Que voy a oír para siempre//

Nevermore/ Así Dijo el cuervo, nunca más//

Y aún sigue siendo el cuervo en mi habitación/ No importa cuánto te imploro/ No hay palabras para calmarlo/ Ninguna oración sacarlo/ Y yo debo escuchar para siempre//

Dijo el cuervo, nunca más/ Nevermore/ Así Dijo el cuervo, nunca más

THE clock struck midnight/ And through my sleeping/ I heard a tapping at my door/ I looked but nothing lay in the darkness / And so I turned inside once more// To my amazement/ There stood a raven / Whose shadow hung above my door/ Then through the silence/ It spoke the one word/ That I shall hear for evermore// Nevermore/ Thus quoth the raven, nevermore// And still the raven remains in my room/ No matter how much I implore// No words can soothe him// No prayer remove him/ And I must hear for evermore// Quoth the raven, nevermore/ Nevermore// Thus quote the raven, nevermore

REVISTA LA GUILLOTINA Nº 17 TERCERA ÉPOCA INV-PRIM/2010

DIJE: ¡NUNCA MÁS!


Elijo a THE RAVEN (El cuervo), precisamente porque es el más conocido, la obra fue adquiriendo forma gradualmente con la precisión y la consecuencia rígida de un problema matemático.

La primera condición que tuve en cuenta era la que se refería a la extensión. Si un trabajo literario es demasiado largo para que pueda ser leído de una sola vez, debemos resignarnos a no aprovechar el efecto importantísimo que deriva de la unidad de la impresión; pues si es necesario leerlo en dos ocasiones, los asuntos del mundo intervienen en el ínterin, y como consecuencia, se pierde todo aquello que se asemeja a una impresión total. en todas las obras de arte, existe un límite en lo que atañe a la extensión. Dentro de ese límite la extensión del poema puede guardar una relación matemática, decidí concebir una extensión de cien líneas más o menos. En realidad, el poema tiene 108.

Después mi pensamiento se concentró en la elección de la impresión, o sea el efecto que debía comunicarse al lector. Designo a la Belleza como provincia del poema simplemente porque es una regla evidente del arte que los efectos deben surgir de causas directas. Recurrí a la inducción corriente con el propósito de lograr cierta acrimonia artística, un eje sobre el cual la estructura pudiera dar vueltas.

Me propuse producir continuamente efectos nuevos mediante la variación en la aplicación del estribillo. Determinado el sonido del estribillo, fue necesario elegir una palabra. No hubiese sido posible pasar por alto la palabra «Nevermore» (Nunca Más). En verdad, fue la primera palabra que acudió a mi llamado.

Lo que necesitaba después era un pretexto para poder usar continuamente la palabra «nevermore». Lo primero que evoqué fue un loro, pero de inmediato lo reemplacé por un cuervo, pájaro de mal agüero, el cual repetiría en forma monótona la palabra «Nevermore» al terminar cada estrofa en un poema de tono melancólico. Me pregunté a mí mismo: «De todos los temas melancólicos ¿cuál es, según el entender humano, el más melancólico?» La muerte, fue la respuesta inevitable.

Ahora era necesario combinar dos ideas; la del enamorado que llora la muerte de su amado y la del cuervo.

Comencé por establecer en mi mente la pregunta final –esa pregunta a la cual «Nevermore» pudiera ser en último término una respuesta– esa pregunta en respuesta a la cual la palabra «Nevermore» implicara la pena y la desesperación más agudas concebibles.

Puede, por lo tanto, decirse, que este es el momento en que comienza el poema; es decir, con el final, allí donde debería comenzar todas las obras de arte, pues fue a esa altura de mis preconsideraciones que me puse a componer la estrofa:

«Prophet!» said I, «thing of evil! Prophet still if bird or devil!

By that Heaven that bends above us – by that God de both adore–

Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aiden,

It shall clasp a sainted maiden whom the angels name Lenore–

Clasp a rare and radiant maiden whom the angels name Lenore–

Quoth the Raven, «Nevermore»

Oh! Profeta, dije entonces,

/«ser maligno», oh Profeta

Por el cielo que nos cubre,

/por el Dios que veneramos,

Dile a esta alma consumida de

/dolores, si en algún Edén lejano,

Volverá a tender los brazos a la más pura mujer a quien

/llaman los arcángeles Leonor,

La radiante, rara virgen a quien

/llaman los arcángeles Leonor.

—Dijo el Cuervo. «Nunca más»

No pretendo que el ritmo o el metro de «El Cuervo» sean originales. Al llegar a la mitad del poema recurrí nuevamente a la fuerza del contraste, cuando el Cuervo hace su aparición en el cuarto, entra con bastantes revoloteos y coqueteos. Es un cuervo que ha aprendido de memoria una sola palabra de dueño golpeando con sus alas los vidrios de una ventana iluminada a fin de encontrar un refugio seguro.

El enamorado ya no bromea ni siquiera se da cuenta de que la conducta del cuervo es harto insólita. La fantasía del pensamiento tiende a colocar la mente en el marco apropiado del desenlace. Las Palabras «fuera de mi corazón» junto con la respuesta «Nevermore» entran en el lector que comienza a considerar al Cuervo como un símbolo del Recuerdo, triste e imperecedero.








Del libro: «La filosofía de la composición», seguida de El Cuervo de Edga Allan Poe, Reino Imaginario, México, 1994 (Traducción Carlos María Reylés)


REVISTA LA GUILLOTINA Nº 17 TERCERA ÉPOCA INV-PRIM/2010


MARÍA CRISTINA APARICIO

CORPIÑO EN LA TERRAZA

En la terraza

el corpiño colgado mira el sol

¿Quién brilla para quién?

Nadie conoce la diferencia

entre la emoción del corpiño

colgado al sol y la belleza

que sube en la noche

El corpiño es blanco y negro

o noble

Se esconde en el cajón

a camas que no soporta

no se queja

no cambia nada

no pide que lo toquen

le basta con lo que sucedió

El corpiño colgado en la terraza

/tiene

ese estar y no estar

Respira lo no vivido al sol

Siempre se cuelga el corpiño

/por primera vez

Siempre se cuelga el corpiño

/la primera vez

Solo hay que esperar colgarlo

en cualquier lugar

En un cuarto sin luz

siempre será corpiño

Es bello su estar

Es bello su no estar

Se puede elegir no colgarlo

pero no sirve de nada

Lo que no sirve es colgarlo

y hablar

no del corpiño de hoy

o de mañana

ojalá fuera de ayer

Ojalá siempre seas

ojo que mira el corpiño

colgado en la terraza

ojo que mira

el sol que cae de lo alto

y trepa hacia el brillo de luz

Porque el corpiño al sol

/es un misterio

(Inédito)

MARÍA CRISTINA APARICIO, nació en Buenos Aires. Es Lic. en Psicología. Participó de las antologías: Poesía Posible, 1997 y Mar Azul. Cielo. Blanca Vela – Homenaje a Arturo Cuadrado, 1999 ambas de Ediciones Botella Al Mar; Pequeña Antología de la Poesía Argentina, 2004, de Editorial Tres Haches y de Poetas en Botella Al Mar – Antología 1946-2006 (60ª Aniversario de la Editorial), 2007. En 2003, publica su libro de poemas: Apariciones, Ediciones Botella Al Mar. Coordina talleres Vivenciales de Escritura Terapéutica

REVISTA LA GUILLOTINA Nº 17 TERCERA ÉPOCA INV-PRIM/2010

LILIANA MAJIC

LA ATROCIDAD COTIDIANA

DE LAS COSAS

sin excusas

a rodolfo m.

estalló tu latido

incansable

se te rompió el corazón

exacto

literal

como rayo

todo visible

de repente

pedazos de tierra

desbordan tanto sueño

un tango deslumbró en el polvo

quebró apresurado

ansioso

el pulso

sin tiempo para lenguajes

de pájaros

santa

(a los inocentes)

grita un trueno en la ciudad

superpoblada

constante

caen de a uno los vidrios

desbordados de sal

inmóvil

una mujer de pie

nadie en algún lugar

solo bestias y degollados

piensa

se derrumban los párpados

sueña

ella sabe

de la boca del infierno

que goza

cuando mastica mariposas

delante de este mundo

LILIANA MAJIC nació en 1964, vive en Berazategui. Es periodista, licenciada en Comunicación Social y profesora, egresa- da de la Universidad Nacional de La Plata. Trabaja en escuelas secundarias, dicta talleres y colabora con la FM Compartiendo 89.7 de la Fundación Farinello. Forma Parte del Grupo de Escritores ETC de Berazategui ( Dia-na Albornoz, Rosa Rodríguez, Enrique Tourn, Luis Carril, Lorena Sanabria, Alejandro Romagnoli).

En 2008 publicó Malasangre, de la editorial Tiempo Sur. Este año espera publicar el poemario Versos de Materia Oscura. (lilimajic@hotmail.com)

HOMENAJE: JOSÉ SARAMAGO LA LUCIDEZ DEL CERRAJERO

NOTA DE LA REDACCIÓN

José Saramago nació en Azinhaga (Portugal) en 1922. Antes de responder a la llamada de la literatura trabajó en diversos oficios, desde cerrajero o mecánico, hasta editor.

En 1947 publicó su primera novela, Tierra de pecado. Pese a las críticas estimulantes que por entonces recibió, el autor, decidió permanecer sin publicar más de veinte años. Pero, a finales de los sesenta se presentó con dos libros de poemas: Os poemas possiveis (Poemas posibles) y Provavelmente alegria" (Probablemente alegría) (parte de un ciclo que completaría en 1975 con O ano de 1993 (El año de 1993)). Puede que la demorada publicación de sus textos sea el motivo por el que numerosos críticos lo consideraran un «autor tardío». Saramago fue dueño de un mundo libro a libro. Su trabajo narrativo gozó de una admiración sin límites a través de La balsa de piedra, (1986), Historia del cerco de Lisboa, (1989), El evangelio según Jesucristo, (1991), Casi un objeto, (1994), Viaje a Portugal, (1995) o Ensayo sobre la ceguera, (1996), entre otros. Distin- guido por su labor con numerosos galardones y doctorados Honoris Causa (por las Universidades de Turín, Sevilla, Manchester, Castilla-La Mancha y Bra- silia), el Premio Camoes, equivalente al Premio Cervantes en los países de lengua portuguesa y el Premio Nobel de Literatura, 1998, ha fallecido en la isla de Lanzarote a la edad de 87 años el 18 de Junio del corriente año. Fue uno de los admiradores de Pessoa y, por esta admiración, su poesía ha sido considerada pessoniana.

A veces, la isla habitada

En la isla a veces habitada de lo que somos, hay noches,

/mañanas y madrugadas en que no necesitamos morir.

En ese momento sabemos todo lo que fue y será.

El mundo se nos aparece explicado definitivamente y entra

/en nosotros una gran serenidad, y se dicen las palabras que

/la significan.

Levantamos un puñado de tierra y la apretamos en las manos. Con dulzura.

Allí está toda la verdad soportable: el contorno, la voluntad

/y los límites.

Podemos en ese momento decir que somos libres, con la paz y con la sonrisa de quien se reconoce y viajó alrededor del mundo infatigable, porque mordió el alma hasta sus huesos.

Liberemos sin apuro la tierra donde ocurren milagros

/como el agua, la piedra y la raíz.

Cada uno de nosotros es en este momento la vida.

Que eso nos baste.

REVISTA LA GUILLOTINA Nº 17 TERCERA ÉPOCA INV-PRIM/2010

LA VOLUNTAD DE CREACIÓN LA VOLUNTAD DE CREACIÓN

Por SUSANA FERNÁNDEZ SACHAOS


“La música es la voluntad misma”
Arthur Schopenhauer

1

Frederick Delius, (bautizado Fritz Albert Theodor), nació en Bradford, Inglaterra, en 1862 y murió en Grez-sur-Loing, Francia, en 1934.

En los planes que la familia Delius tenía para su hijo no había lugar para la música, sin embargo, cuando le fue posible, Frederick se dedicó a estudiarla por su cuenta.

Los padres de Delius, Julius y Elise Pauline, de origen alemán se habían trasladado de Bielefeld (Alemania) a Inglaterra para dedicarse al negocio de la lana. El deseo del padre era orientar a su hijo hacia esta empresa familiar, pero la vocación musical de Frederick era demasiado fuerte para ser ignorada.

En 1884 se trasladó a Florida (Estados Unidos) por indicación paterna con el propósito de dirigir una explotación citrícola: Solano Grove. A pesar de esta ocupación Delius empleó todo el tiempo posible en estudiar piano, contrapunto y composición con el organista Thomas Ward, su más querido profesor. A lo largo de su vida Delius reconoció en Ward a un maestro indiscutible en su formación musical.

Durante su estancia en Florida, Delius experimentó con la música afro y otros ritmos típicos del folklore del lugar: Pertenecen a esa época composiciones tales como: Zum Carnival, polca para piano (1885); Pensées Melodieuses, música solista para piano; Zwei braune Augen (Dos ojos marrones) . música vocal (piano), el más significativo y perdurable de ese periodo.

De 1886 son: Der fichten Baum (El abeto), música vocal (piano) y la Florida Suite (música orquestal).

Dos ojos marrones, se inspiró en un poema de amor del mismo nombre de Hans Christian Andersen (escritor dinamarqués (1805-1875)), más recordado por sus maravillosos cuentos. Tanto el poema como la música transmiten la pura belleza del amor juvenil: «Hace poco vi dos ojos marrones/ ahí estaban mi bienestar y mi mundo para ser vistos / Una mirada, tan amorosa y pura como un niño/ jamás será olvidada».

Con respecto a El Abeto, tiene su alma en un poema de Heinrich Heine (poeta alemán (1797-1856)). Dice así: «Un abeto solitario está de pie/. En el norte, donde los fuertes vientos soplan/ Duerme, y la manta blanca/ lo envuelve en hielo y nieve». (Fragmento).

2

Desde muy joven, Delius asumió como lector constante de la obra filosófica de Friedrich Nietzsche (1844-1900). Muchas de las composiciones musicales, no sólo de Delius sino también de otros compositores, tales como Gustav Mahler, por ejemplo, abrevaron en Así habló Zarathustra, una de las obras cumbre del gran filósofo alemán que además es considerada una sinfonía, un discurso musical.

¿Qué afán espiritual lleva a un joven a elegir un camino de fidelidad a su mandato interior? No hay barreras infranqueables para él, todas las adversidades serán vencidas en pos de ese objetivo único. Delius es un buen ejemplo de esa actitud, reforzada por su carácter obstinado, tumultuoso y arriesgado. Ardor y delicadeza combinados en su persona y en su música.

No tuvo residencia fija en su país natal, sino que pasó mucho tiempo en el extranjero, sin embargo el típico paisaje inglés y sus estaciones tan originales, fueron fuente inspiradora de su música que captó los efectos de esa atmósfera tan particular rica en sugestiones pictóricas. Puede afirmarse que existe una gran correspondencia con algunos elementos de la plástica impresionista europea: pintores como Degas, Renoir, para nombrar algunos, yuxtaponían partículas de color puro sobre la tela, para que el observador completara la tarea de interpretación del motivo; a su vez el músico buscó el mismo efecto recurriendo a una sonoridad orquestal velada, sobre la cual se distinguen los timbres individuales.

Después de estudiar en Florida, Delius continuó estudiando música en Danville, Virginia y también viajó a Nueva York. Posteriormente a su estancia en esta ciudad pudo contar con la aprobación y la ayuda económica de su padre para recibir de grandes maestros una educación musical superior. Por esta razón partió para Leipzig, Alemania, donde estudió en el Conservatorio Felix Mendelssohn. Allí fue discípulo de Carl Reinecke y Salomon Jadassohn maestros también de Edvard Grieg (1843-1907), con el que cultivó una amistad durante toda su vida.

En 1907 conoció a Thomas Beecham, gran propagador de su obra en el mundo anglosajón ya que hasta ese entonces era más conocido por los alemanes gracias a los directores Fritz Cassirer y Hans Haym.

Por razones del espacio posible para este trabajo sólo mencionaré algunas obras más significativas de Delius, que además encierran en su esencia la fuerza poética de autores elegidos por este compositor que también por ser músico fue un poeta.

Son ellas: Hiawatha, poema tonal para música orquestal (1888), basado en el Poema épico del mismo nombre del escritor estadounidense Henry Wadsworth Longfelow (1807-1882). Delius utilizó en su inspiración fragmentos del largo poema en el cual el heroísmo de Hiawatha se traduce en los ritmos de los instrumentos elegidos hasta lograr hacia el final un climax vigoroso que súbitamente descansa para expresar la despedida de Hiawatha frente al sol.

Por último me referiré al Poema Sinfónico (1) Paa Vidderne (En las alturas), música vocal y orquesta, de 1888, basado en la obra del mismo nombre del dramaturgo y poeta noruego Henrik Ibsen (1828-1906).

Como fondo del discurso musical, un paisaje, en este caso se trata de las altas montañas que rememoran un verso de Víctor Hugo «Lo que uno oye en la cima de las montañas es la voz de Dios».

3

Llegar a esas alturas es ganar el conocimiento de la propia soledad, la afirmación de la independencia y la libertad. Gracias a esos sentimientos Frederick Delius pudo seguir componiendo en la última etapa de su vida, a pesar de permanecer recluido en su casa, junto a su esposa, la pintora Jelka Rosen, postrado en una silla de ruedas, ciego y paralítico.

Su voluntad de creación lo llevó a contratar como amanuense a Eric Fenby, admirador de su obra.

Las últimas grandes obras de Delius tales como Intermezzo para Fennimore y Gerda (1908-1910); Cinco piezas para piano (1923) para nombrar algunas, fueron dictadas a Fenby, que luego de la muerte del compositor escribió un libro sobre sus trabajos con Delius. La película Canción de verano dirigida por Ken Russell se basa en ese libro.

«Todo fue» es un fragmento, un enigma, un espantoso azar —hasta que la voluntad creadora añada— «Pero yo lo quise así» (2). Así lo quiso Frederick Delius.

1. Referencia al Poema Sinfónico: La Guillotina N º 12, año 2007

2. Friedrich Nietzsche, Así habló Zarathustra, II, De la redención

Cuadro Frederick Delius de Jelka Rosen

Bibliografía

Lionel Carley, Frederick Delius: Music, art and literature, Ashgate Publishing, 1997
REVISTA DE POESÍA NRO. 17 INVIERNO/PRIMAVERA 2010

miércoles, 1 de febrero de 2012

HOMENAJE: Wislawa Szymborska

La poeta y premio Nobel de Literatura polaca de 1996, Wislawa Szymborska, ha muerto hoy, 1 de febrero, a los 88 años, según su representante Michal Rusinek. Según han confirmado, Szymborska "ha muerto en su mansión tranquilamente, mientras dormía"


Las cuatro de la madrugada

Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.

De "Llamando al Yeti" 1957
Versión de Gerardo Beltrán